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Discos: “Toboganes a Marte” (Toboganes a Marte, 2009) (*)

Sí, otro disco homónimo de otra banda que apuesta a la alta fidelidad con un resultado interesante, divertido y fresco. La rareza de una música moderna pero residual de la década pasada (Los Brujos, Babasónicos, Los Rodríguez) y más de media docena de temas muy buenos lo hacen un disco recomendable.

Por Luis Paz. Agencia NAN, 27 de junio de 2009.- Banda: Toboganes a Marte. Disco: Toboganes a Marte. Sí, otro álbum homónimo. O epónimo. Da igual (=) cuando la homonimia viene sumando resultados en el buscador de este sitio. Lo menos (-) probable es que tenga que ver con esa costumbre de las bandas de presentar en su ópera prima al nombre de quien le dio factura. Lo más (+) probable es que las bandas pujantes que siguen apostando a la alta fidelidad estén cerrando la década con buenos discos. Y éste es de esos casos, donde la mayor (>) parte del tiempo suenan a Babasónicos, Los Rodríguez y Estelares y la menor (<) parecen Victoria Mil o Strokes. Muchos los encasillan como “punk pop”, pero en líneas generales, están más cerca del rock a secas, ése que a veces parece caduco para la producción independiente de este milenio y este lugar, ése que podía ser muchos rocks distintos sin separar el qué del cómo.

De nuevo, disco: “Ve” tiene un estribillo à la Los Rodríguez y Estelares, o sea ésos que saben ser igual de tontos que efectivos: “La verdad es la verdad y nada más que la verdad”. En “Acero” lo hacen de nuevo con “hoy espero que me esperen con algo inesperado”, que sigue tonto pero súper efectivo. Ya “Decime” --lo más punk pop que tienen, hasta con ese “no digas no puedo si quieres”-- pasa a ser sólo efectivo. “La modernidad” es directamente preciosa como la Farrah Fawcett de las revistas de espectáculos: “Si es la modernidad, no lo sé, pero huele mal. Deja el personaje para el circo”. Pero “Pistolero” es salvaje como la de los almanaques de gomería. Y desde que suena a experiencia Sonora (no de sonido, sino de la zona desértica que va de California a México, paisaje soñado para emborracharse y tener sexo), la compra de este disco editado por la Unión de Músicos Independientes (UMI) es recomendable al ir por la mitad.

En “El inflamable” son el Andrés Calamaro inmediato después a Bersuit, porteñamente tropicales, lo que los hace criticables desde el rock y adorables desde el pulso bailantero (como Bersuit). En “Lunes” le ponen unas pilas bárbaras al inicio de la semana con un tema ideal para el día después de las elecciones. Con un manejo magistral de la simpleza, en “Mañana vemos” reviven a los Stray Cats y los mezclan con la banda de jazz felino de Don Gato y su pandilla: “Hoy es hoy, mañana vemos. Qué se yo, por eso está bueno”. En “Tan brillante”, por primera vez en el disco dan cuenta de haber probado al menos una droga. Les sale algo entretenido.

“La vida” es un temazo de fogón: “La vida es así, no digo nada. Sólo a veces se pone bueno. Pensemos algo nuevo y sincero”. “Más Dinero” parece un tema del Pity de Thend-El exilio de las especies: “Necesito más dinero, señor, no se haga el extranjero. Un aumento salarial, un aumento ya es lo que necesito. Quisiera pagar mis deudas y estar más tranquilo sin ellas”. Sí, es rara. Pero “Brigada” cierra el disco de forma contundente con una punkeada al estilo Los Brujos y una alerta frente a los comicios legislativos de mañana: “Los fachos ahí vienen, apretando los dientes para aguarnos nuestra fiesta y cortarnos la corriente. Es la brigada anti-rock y la suerte está echada para vos”. Habrá que estar atentos.

Una vez más, banda: esta linda curiosidad que es Toboganes a Marte se debe al cuarteto de músicos tandileños radicados en tierras porteñas que componen Fede Islas en voces y guitarra, Diego Techeyro en bajo y voces, Nacho Buk en seis cuerdas y múltiples teclas, y Gabriel Muscio en batería; los mismos cuatro detrás de Los Indecisos y que antes fueron Superexelent, nombre con el que firmaron dos discos. Pero acompañados principalmente por Martin Van, que vendría a ser su Billy Preston; y Riki Viñas (saxo), Sebastián Mansilla (coros), María Clara Uribe Vargas (violín), Benito Malacalza (charango) y Mateo Caputto (guitarra), todos participando en un único tema.

¿Entonces? Despejada toda incógnita, el resultado iguala Toboganes a Marte a un parque de diversiones entero en el que se puede recordar la angustia del circo, el candor del samba o el frenesí de la montaña rusa según el estado de ánimo, la canción elegida y el volumen de los parlantes.

* Toboganes a Marte toca el miércoles 8 de julio a las 22 en el Centro Cultural Zaguán del Sur.

MySpace:
http://www.myspace.com/toboganesamarte

http://agencianan.blogspot.com/2009/06/discos-toboganes-marte-toboganes-marte_27.html

La campaña en los medios de comunicación (*)

La analista de medios Alicia Entel, el filósofo León Rozitchner y el semiólogo Oscar Steimberg dialogaron con AUNO acerca de la función que los medios de comunicación masivos cumplen en la campaña de cara a las próximas elecciones. Coincidieron en que su toma de posición ha salido más a la vista que en otras ocasiones, que se diluyeron las fronteras entre la seriedad del espacio político y el entretenimiento que ofrece la televisión y denunciaron que esto se inscribe en una lógica de apoyo al poder económico.

Por Carla Perelló y Luis Paz. Agencia AUNO, 24 de junio de 2009.- “Es notorio que en esta ocasión los medios han tomado partido de una forma más evidente". La conclusión es resultado de la lectura que el semiólogo Oscar Steimberg realizó, consultado por AUNO, sobre la función que los medios de comunicación cumplieron durante la campaña electoral para las próximas elecciones legislativas del próximo domingo 28.

Para Steimberg, la decisión que la gran mayoría los periódicos de circulación nacional han hecho "a favor de la oposición" obedece a que "a muchos de los grandes medios les desagrada este Gobierno".

En esa misma línea, explicó que el hecho de que el enfrentamiento político haya abandonado el espacio del debate en virtud de oponer las declaraciones que cada candidato hace a la prensa debe entenderse como "un mecanismo de persuasión compartido por el político y los diarios".

El análisis del filósofo León Rozitchner fue más concluyente: que "la prensa siempre estuvo a favor de las manifestaciones más reaccionarias y de derecha", que su trabajo es "esencial en el campo preparativo para unas elecciones" y que "los medios están, en su mayoría, a favor del poder económico, cuando no lo representan".

"En Gran Cuñado, por ejemplo, el político se ha degradado al ponerse al lado de un personaje ficticio que lo representa", definió Rozitchner, para luego inscribir ese fenómeno en una lógica en la que "los medios son parte de una estrategia de domesticación del lector, ocultamiento de la realidad y selección de noticias".

La socióloga analista de medios Alicia Entel entendió que, a diferencia de lo ocurrido en otras campañas, en ésta los partidos políticos "han explotado muchísimo el rol que ocupan los medios como portadores de intereses".

En especial se refirió a los grandes grupos de multimedios y señaló como ejemplo a aquellos que muestran "de manera transparente e impune la cantidad de dinero que tienen (los candidatos)", además de remarcar lo curioso de que los más adinerados tengan gran impacto en los sectores populares cuando, según explicó, "esta información circula por espacios donde falta una dimensión ética".

Entel expresó también su voluntad de que se ponga coto a la visión que expone actualmente la televisión, en la que "es todo circense o es la nada", en el sentido de que en gran parte las empresas "han favorecido al descrédito de la política, como es el caso del programa Gran Cuñado".

Oscar Steimberg: "Los diarios han tomado partido en forma más evidente"

Soy un lector bastante habitual de diarios e intento leer más de uno por día o de complementar mis lecturas en Internet. Pero me ocurrió que empecé a modificar mis hábitos porque no toleraba la manera en la que daban la información política. Se nota un cambio: los diarios han tomado partido de forma más evidente. Esto se recupera de leer la superficie del texto, las prioridades y elecciones de diseño, el lugar de las fotos. Es como si los diarios hubieran empezado a manifestar más a la vista de todos su elección y sus deseos.

Cuando los diarios publican "Acercándose a la fecha del comicio, fulana cargó el acento sobre los defectos de mengano", da la sensación de que uno se entera cuál es el discurso del político. El problema es quedarse con eso sólo, que es un mecanismo de persuasión compartido por el político y el diario. Juntos están adjudicando, sin ninguna fundamentación, un comportamiento a cierto candidato contrario.

Por supuesto que esto tiene que ver con que el sensacionalismo, que antes era propio de cierta prensa que de manera constante privilegiaba el sexo, el crimen y el pecado de una forma voyeurista, ahora ha llegado a las páginas de información seria.

Los políticos cayeron en esta lógica y se encargan de hablar del discurso político mediado, es decir de las declaraciones propias y del adversario a la prensa, pretendiendo satisfacer, pero sin proponer un discurso concreto.

Es claro, también, que a la mayoría de los grandes medios este Gobierno les causa desagrado. No sé para qué lado tiran los medios, pero es claro hacia cuál no. Eso le quita nitidez a la información.

León Rozitchner: "El discurso de la TV perjudica la democracia"

La prensa siempre estuvo a favor de las manifestaciones más reaccionarias, de las de derecha. Es clara la forma en la que hacen esa opción, no sólo durante la época eleccionaria, sino en el campo preparativo. Cuando le dan un espacio a Pino Solanas, es porque puede sacarle votos a Kirchner, no porque hayan cambiado su opción.

Es evidente que el dispositivo de las encuestas de lectores que usan Clarín o La Nación parte de la intención de ejercer una presión en la opinión pública. Y cuando se trata de encuestas de intención de voto, son siempre índices que la oposición le aporta a los medios, así que no me preocupan mucho.

En el caso de la televisión, todo el discurso perjudica la democracia, desde la propaganda a los programas de entretenimiento, y especialmente los noticieros. Toda la televisión funciona con la misma estrategia de la prensa escrita, que es a favor del poder económico.

En Gran Cuñado, por ejemplo, el político se degrada en personaje al lado de otro personaje ficticio que lo representa. Gran Cuñado representa el extremo límite de esta cuestión. Y es repugnante que un Gobierno que defiende una posición distinta termine participando del juego.

Lo que hay que entender es que los medios son parte de una estrategia de domesticación, ocultamiento y selección de noticias que tiene que ver con que las empresas periodísticas son el poder económico o lo representan. Y en esos casos, no hay democracia.

Alicia Entel: "Las empresas periodísticas han actuado en descrédito de la política"

En esta campaña se ha explotado muchísimo el tema del lugar que ocupan los medios como portadores de intereses. Viene siendo una campaña que, de parte de ellos, deja bastante que desear, porque la información que dan no es precisa y no sólo por parte del diario Clarín, que ha hecho una tarea sistemática en contra del oficialismo. Porque esto pasa también en Radio Mitre, Canal 13, Todo Noticias.

También se ve una fuerte tradición de "los Berlusconi de la política" porque Francisco de Narváez dijo con impunidad que gasta más de lo que debe sin que tenga ningún problema. Esto, en la década de 1970 los Alsogaray lo hicieron y no tuvo consenso de los sectores populares. En cambio, ahora De Narváez tuvo un gran impacto.

Llama la atención que si uno lee La Nación, ya sabe lo que va a decir; el diario Clarín, en otras épocas se había posicionado de otra manera, es lo que actualmente se hace llamar el "nacionalismo conservador". Ahí hay una mirada de un diario que quiere vender mucho, intentando dar visos de lo que se llama burdamente "periodismo independiente".

En la televisión, el caso de Gran Cuñado es un intento de copia de lo que son los políticos en pleno proceso electoral y no se hace en sentido caricaturesco, es señal de la barbarie que está pasando.

En cuanto al lugar que adoptaron los medios, se puede decir que gran parte de las empresas han actuado en descrédito de la política. Se ha llegado a una situación donde en función de lo que teóricamente se llama "libertad de expresión" se puede hacer y decir cualquier cosa. Por eso es muy importante que existan medios alternativos que pongan coto a esto, que pareciera que no se puede detener. Se hace imprescindible que circulen imágenes y palabras por otros circuitos en donde haya un pensar democrático.

http://www.auno.org.ar/leer.php/5189

Con el foco puesto en la emergencia (*)

Desde el jueves, diversas sedes porteñas cobijaron a músicos, artistas plásticos y diseñadores alternativos, convocados por el Gobierno de la Ciudad. Una buena ocasión para poner en discusión todas las aristas de la relación Arte-Política.

La emergencia nos rodea,
nos condiciona, está en el aire.
Se ilumina, es un espejo:
refleja los pensamientos.
(Antonio Birabent - “La emergencia nos rodea”)

Por Luis Paz. Cultura & Espectáculos – Página/12, 15 de junio de 2009.- Las canciones son migajas de pan sobre la calle Junín. Al 2000, un músico callejero por derecho propio intenta dar con los acordes de “Sin hilo”, pero se pierde al recordar estrofas sobre “coleccionistas de diarios y los que ves en la tele”. Seis baldosas más cerca del 1900, un pirulinero y pochoclero escucha un casete de Creedence como gesto de resistencia. Los cobija una feria de artesanos con precios insanos, los empapa una muchedumbre en pose dura y tráfico parejo. El telón preciso es el post punk en dos tonos de NormA, que está cerrando su show en Ciudad Emergente, el festival patrocinado por el gobierno porteño y organizado por su Ministerio de Cultura que terminará hoy en el Centro Cultural Recoleta con los shows de Clan Oculto, Coco, Pánico Ramírez, Russian Red, Prieto viaja al Cosmos con Mariano y Wallas DJ.

Dentro del multiespacio, Maxi se arrima a la valla sacudiendo un aerosol que hasta hace instantes contuvo esa pintura que ya cubre las paredes del Patio de los Tilos. Es miembro de la crew B2 (Bastardos) y, principalmente, protagonista de este montaje que continúa cuando limpia la pintura húmeda de sus palmas con ese gesto que tienen los albañiles para sacudirse la cal. Hasta muestra la misma predisposición que los constructores cuando oye el inmortal “maestro, una pregunta”. Consultado sobre lo, a priori, insólito de estar pintando para un gobierno que a nivel legislativo sigue considerando al graffiti como una contravención, Maxi señala: “Si lo pensás así, es raro, porque yo soy un ilegal cuando pinto en las calles. Pero acá nos dan la posibilidad de expresarnos y no nos dicen cómo. No creo que participar de este evento sea hacer campaña”.

A pasos de un stand de comidas que sólo dispensa bebidas energéticas y pastafrolas en un cóctel explosivo, el guitarrista Luis Balcarce, de Banda de Turistas, aclara: “Vinimos a tocar para la gente, a hacer lo que mejor sabemos, no a apoyar al Gobierno”. Es una respuesta sincera, pero es raro entrever que los artistas que desde el jueves mostraron sus canciones, cuadros, diseños, poesías y danzas allí no hablen del Estado sino del Gobierno como organizador. Porque es al Estado al que le cabe la responsabilidad del patrocinio de su cultura propia y a los gobiernos les corresponde aplicarlo, sea con los shows que Telerman disponía en Alcorta y Pampa o en estos que Mauricio Macri expone bajo la premisa “La Ciudad se viste de indie”. ¿Viste igual de pastiche?

Bueno, Ciudad Emergente es además un preciso experimento sociológico: hay nenas con dientes de leche y botas de cuero hablando por celular; jóvenes con camisas escocesas de media estación aunque el frío quema; adultos con gabanes y pose macha; mujeres bien con ponchos jujeños y ningún dato sobre el éxodo de ese pueblo; controladores de seguridad con saco que se le animan a la muchedumbre sólo para sacar al que fuma marihuana. Esto no es el B.A.Rock y no es que sea culpa de Macri. Se parece a Fashion TV y tampoco es culpa de la televisión por cable. “Es la emergencia, idiota”, espejo de lo que está siendo: el nacimiento ya en acto y no el impotente embarazo de una cultura que a veces aborta.

Posiblemente el análisis argumentativo sea caprichoso –aunque de todos modos preciso al tratarse de la relación Arte-Política– si no hay discurso de campaña en torno de Ciudad Emergente. Es un hecho y la política no está en los hechos –que son estrategia o táctica– sino en discursos que le den sentido, al igual que el Erotismo está en la fantasía (el sentido aplicado) y no en el onanismo, mero hecho físico.

Pero tratándose de emergencias, ese sentido siempre será doble. Por eso muchos entienden al festival como la salida a la luz de aquellos que no estaban cobijados por la hegemonía, mientras los más críticos lo militan como una denuncia sobre el estado de emergencia de la cultura en su clandestinidad y precariedad. Pero mientras el festival cobija a los ya nacidos NormA, Bicicletas, Volador G, Entre Ríos y Fidel Nadal, no incluye esa carga negativa que tiene el doble sentido de la emergencia por eugenesia semiótica: no se trata de imprevistos.

Es más bien un festival de cultura joven, urbana y transigente con la cultura adulta y, desde ya, también urbana. No por la aplicación de las nuevas tecnologías en las instalaciones que recubren los pasillos siempre profilácticos del Recoleta. Tampoco porque las jóvenes se conviertan en señoras de salón de belleza en el espacio de revistas, al pelear por un ejemplar de Avantt, THC o Wicked! Mag. Menos porque en el espacio de poesía sean más alabados los peinados avant garde que los versos precisos u originales. Es así porque la cultura joven es contradictoria, como a la juventud le ha tocado en suerte serlo.

Para equilibrar, es claro también que no se trata de un encuentro que sea prescindible. El solo hecho, sin discurso, de presentar la novedad es en si mismo esencial para la conformación de una conciencia sobre la producción local y actual, sea en la señora que está sentada en el Patio de los Tilos apurando a sus nietos para llegar a su casa y poder tomarse tres tés de esa misma planta o en la congregación de alumnos de la FADU que usan conceptos extrañísimos para hablar de un vestido.

Porque una cosa es que un gobierno que sostiene un doble discurso cultural patrocine un encuentro que indudablemente estuvo organizado con prolijidad y eficacia y atiende a las nuevas prácticas culturales ya emergidas; y otra es que el artista, aquel que está en verdadera emergencia, no admita que precisa un tratamiento y no sólo un jarabe.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/2-14215-2009-06-15.html

Discos: “Carmensandiego” (Carmensandiego, 2009) (*)

Una gráfica destinada a la exhibición, una producción excelente en alta fidelidad y una docena de canciones que combinan lo afrolatino con la new wave y la poesía pop hacen del primer opus de este quintento un disco fundamental del que incluso da pena tirar el nylon que lo recubre.

Por Luis Paz. Agencia NAN, 13 de junio de 2009.- Carmensandiego es un disco desmontable: el soporte material, el packaging, es simplemente brillante y hermoso; y el contenido musical, el CD, al menos comparte esas propiedades. Por eso están destinados el primero a algún estante recubierto en lustramuebles y el segundo a estancarse en la lectora de CD de la computadora o al equipo de música, aunque no sea fácil separarlos. Pero la posibilidad está latente por el notable trabajo gráfico de Mariano Ramos (ilustraciones) y Ezequiel Black (diseño), y el excelso trabajo musical de la vocalista Vicky Polak (hermosa como la Juana Molina adolescente), el bajista Martín Kraut, el guitarrista Martín Rosetti, el baterista Toni Sanz y el indispensable percusionista Luis Baer.

Los Carmensandiego incluyen afro y funk en una clave que inevitablemente es rioplatense y, como tal, admite dosis ajustadas de estribillos punks y melodías y letras del cancionero popular, como el genial “Caramelos”: “Quiero que me des algo más, no te acepto nada menos. Quiero que me des algo más, ya no acepto caramelos. Saltar a una pileta vacía y no dejar de salpicar palabras sin sentido”.

Es interesante también la construcción en torno del personaje Carmen en todo el disco, como antiheroína clásica, muy poco modosa y con bastantes ánimos de reclamo al Amor y al Mundo. En “Yo hundida y vos en un velero”, por ejemplo, Polak se hace valer en la piel de Carmen y también admite el valor ajeno, a la vez que regala dos versos encontrados y sublimes: “Me gustás porque rompés la oscuridad. Me mirás porque te puedo encandilar”.

Luego, en la fundacional “Ella es Carmen”, recupera el aura de aquel videojuego que en los 80s (y hasta hace pocos años) deslumbró a una generación anclada en DOS y el Windows 3.11: “Estoy buscando y buscando a esa mujer que sin voz me está llamando”. Y después remata con tanta contemporaneidad que hace que el resultado brille por la astucia: “El bondi que no llega, el subte que me encierra, ¡me quiero bajar!”. Vuelve al juego con “Amante o detective, lupa, beso, mapa” y se sale con “Ella es Carmen, nuestro eco”, el eco de cinco buenos intérpretes y mejores compositores pop.

En un momento en el que la baja fidelidad gana feligreses a diario, los Carmensandiego apostaron a una gran producción sonora grabando en los estudios Del Cielito y El Árbol y postproduciendo el disco en Puro Mastering. El resultado, sumado la gráfica, no puede menos que conquistar. Y por supuesto que supera a lo que ya habían mostrado en Carmensandiego dice hola y Si lo dejás girar, sus EPs de 2006 y 2007.

Si algo queda agregar en esta somera reseña que, como tal, nunca podrá lograr abarcar toda la obra, es una trascripción de “Casa”, un tema que es un experimento preciso sobre la descripción y la fantasía: “La casa tiene un jardín con un balcón, enredaderas verdes por donde entra el sol. Los domingos a la tarde se tira a dormir. Huí, huí, huí, en el espejo te vi y me metí. La casa es así, nadie lo va a entender”.

Pero al final de cuentas, porque esas imposibilidades que tiene la mente para comprender son superadas por la espontaneidad del corazón, uno termina enamorado de Carmen.

* Carmensandiego presenta su primer LP hoy a las 23 (sólo para mayores) y el sábado 20 a las 20 (apto para todo público) en La Castorera, Córdoba 6237.

Sitio:
http://www.casacarmen.com.ar
MySpace: http://www.myspace.com/casacarmen

http://agencianan.blogspot.com/2009/06/discos-carmensandiego-carmensandiego.html

Haiku X.-

El peinado de Javier Zanetti:
el mayor gesto de resistencia
del fútbol argentino.

Un rescate patrimonial que también mira al futuro (*)

La asociación civil TangoVía Buenos Aires tiene como objetivo “desarrollar proyectos relacionados con el rescate patrimonial, la educación y la divulgación del tango en Argentina y el mundo”. Ya realizó la dirección artística de festivales de esta arte viva en París y Roma, ayudaó a embajadas de músicos a viajar a encuentros, editó discos y libros. Su proyecto más reciente, el Archivo Digital del Tango, intenta documentar en nuevos formatos y estándares la producción tanguera del último siglo, para luego ponerla a disposición de particulares y entidades culturales y educativas.

Por Luis Paz. Agencia NAN, 7 de junio de 2009.- A pocas cuadras de un Shopping Abasto que alguna vez supo ser mercado, otra vez arena de combate entre floggers y cumbieros, y hoy centro comercial y de paseo; se yergue la Casa del Tango, que además de un espacio clave para la cultura porteña, argentina y rioplatense es el lugar de encuentro con Ignacio Varchausky, su director artístico. Sin embargo, el eje de esta entrevista no es su trabajo allí o como creador de la Orquesta Escuela de Tango de Buenos Aires que actualmente dirige el maestro Néstor Marconi. Tampoco lo es su participación en la Orquesta El Arranque, ese octeto de jóvenes intérpretes de tango que los viernes de este mes a las 21 ocupan el escenario de Espacio Ecléctico. La razón es la presentación, el próximo miércoles 17, de un piloto del Archivo Digital del Tango.

¿De qué se trata? Té negro de por medio y entre réplicas de vehículos y personajes de Meteoro y Star Wars, a la vez escudado por un cuadro de la escena de Harlem de 1957 y un “árbol genealógico” del jazz y derivados, Varchausky le explica a Agencia NAN que el eje del proyecto es el “rescate patrimonial” a secas, aunque se trate del tango como disciplina o, mejor, como arte aún viva y en movimiento. “Cuando hablamos del rescate patrimonial, excede el gusto personal por el tango y tiene que ver con la identidad cultural del país. Es lo mismo que el rescate sea de las artes plásticas o de edificios, de tango o de literatura. De lo que se trata es de preservar una parte de esa identidad cultural que en Argentina no está consolidada aún”, da la primera definición Varchausky, contrabajista, director artístico de la Casa del Tango y factótum de este proyecto.

-En ese sentido, el Archivo Digital del Tango es además de un hecho artístico y de un gesto documental, una iniciativa política, ¿verdad?
-Por supuesto que tiene atrás una ideología e inevitablemente es un gesto político, porque apunta a lo que entendemos que deberían ser las políticas de Estado en un país donde los conceptos de Memoria y Justicia están tan borrosos. Y esa memoria que proponemos con el caso del tango, debe ser completa e incluir no sólo grabaciones sino también fotografías, artículos periodísticos, partituras, documentos.

-Pero a la hora de emprender ese rescate, necesariamente debe hacerse un recorte en el campo de análisis. ¿Cuál es el suyo?
-Nos gusta ver al tango como un arte más dentro de la historia del Arte y no sólo como una expresión acotada a una coyuntura política, económica o demográfica. Es un proyecto que va por etapas: antes de este proyecto del Archivo Digital del Tango, arrancamos con un trabajo arqueológico de recuperación de partituras originales de arreglos para bandoneón. En esta etapa, estamos digitalizando todas las grabaciones que podemos. A la par, presentamos los resultados parciales de estos tres años de trabajo y seguimos con el proceso. Y luego, intentaremos hacer que esa información sea itinerante.

-Ya están claros el fundamento y el recorte. ¿Cuál es la visión autoral?
-Pretendemos una mirada fresca que observe y que pueda hacer elaboraciones en relación a su objeto de estudio, el tango. No intentamos sólo realizar actos de autoafirmación del género, sino también observarlo y poder pensarlo, tratar de entender o de volver a entender qué significa más allá de los gustos personales, por qué es una referencia inevitable de la identidad argentina, además de un hecho artístico hermoso.

La idea original tiene ya una década y media y empezó en la cabeza de Varchausky cuando él tenía 18 años, como una iniciativa personal que devino en un grupo de trabajo destinado a la preservación patrimonial. En la génesis del proyecto, él quería digitalizar la discografía completa de Ignacio Corsini, cantor nacional de tangos, valses y rancheras, contemporáneo a Gardel y Magaldi. “Me fanaticé con él de pibe y me hice amigo de coleccionistas para llegar a sus discos. A mediados de la década pasada, para un pibe de 18 años conseguir discos de pasta era inviable y no tenías cómo reproducirlos. Me acuerdo de que empecé a copiarlos en minidisc porque, ilusoriamente, pensé que ése era un estándar alto de tecnología”.

El proyecto siguió en su cabeza pero por imposibilidades técnicas, de tiempo y de apoyo, quedó ahí, latiendo hasta que la crisis de 2001 cumplió dos años. En 2003, Varchausky participó de la fundación de TangoVía Buenos Aires, que tiene como objetivo “desarrollar proyectos relacionados con el rescate patrimonial, la educación y la divulgación del tango en Argentina y el mundo”. Como entidad realizaron la dirección artística de festivales de esta arte viva en París y Roma, ayudaron a embajadas de músicos a viajar a encuentros, editaron discos y libros. En fin, generaron “hechos que ayuden a crear una mejor apreciación del tango como un arte elaborado y propio, frente a un estereotipo que le hizo muy mal” y que el director artístico explicará más adelante.

-Volviendo al formato de entrevista en plan investigación social, ¿cuáles son los problemas (es decir, las preguntas) que intenta resolver este proyecto?
-Hay dos grupos de preguntas. Por un lado, cuánto material debería existir, cuánto hay realmente, en qué formato, quién lo tiene y si se puede conseguir. Por otro lado, la parte técnica: cómo se limpia una grabación, cómo se hace la traducción a otro soporte, qué tipo de amplificación precisa cada una, de bandeja o de púa, cómo corregir la velocidad.

-Un verdadero trabajo científico…
-Totalmente. El mundo de las púas en sí mismo es un agujero negro. Entonces, primero hay que buscar las respuestas a esos interrogantes que fueron apareciendo de a uno.

-¿Cuál es el estado del arte de la investigación? ¿Con qué informaciones partieron?
-Estamos hablando de cien mil grabaciones hasta el fin de la época analógica en 1994, fin del casete como formato. Sólo el 20 por ciento de eso está reeditado en CD. O sea que hablamos de por lo menos 80 mil grabaciones que están en manos de muy pocos o perdidas. En ese material editado existen notables diferencias de calidad entre los CDs, achatados de frecuencias, y lo que puede llegar a sonar un disco de pasta correctamente trascrito.

-Es de entender que el proyecto también encierra fines pedagógicos y no sólo documentales…
-Obviamente, entendemos que para que un arte interese, guste y pueda ser disfrutado o aprendido, tiene que haber información disponible. El jazz se toca bien en todo el mundo porque hay información, no porque sea fácil de tocar. Cualquier músico va a una disquería y tiene una batea interesante; va a una librería, a una biblioteca y encuentra mucha información. Si te interesa lo comprás, si no podés lo bajás o lo leés en la biblioteca, pero la información está: desde el master original que tiene Columbia hasta el mp3 de mala calidad que podés bajar de un blog.

-Pero en el tango pasa distinto, ¿no?
-En el tango hay muchos problemas: no está correctamente divulgado; pero antes que eso, la información no está correctamente ordenada; y antes todavía, no está conservada, está perdida o a punto de perderse. En otras circunstancias estaríamos hablando de conservar los originales, pero eso es inviable. Claro, los originales tienen más valor, pero tenemos reproducciones. Y entre no tener nada y recuperar lo que está dentro del CD, lo que más valor tiene es el hecho artístico, y si se lo puede conservar en un estándar alto, mejor aún.

-¿Tanta información hay que ya, en 2009, es irrecuperable?
-Las compañías no conservaron las matrices de los discos, en la mayoría de los casos de 78rpm. Por otro lado, el Estado jamás tuvo la menor sospecha de cuál era su rol en el tema. Hay mucha información en manos de 30 o 40 coleccionistas de todo el mundo, verdaderos héroes anónimos y guardianes de la memoria que luego de una vida de esfuerzo y a veces de privaciones tienen colecciones que combinadas suman bastante información. Pero hay registros discográficos de época que se han perdido. Sabemos que hay al menos tres mil grabaciones que ya no existen. Más las horas y horas de cintas testigo de transmisiones radiales y televisivas que fueron borradas.

-¿Desidia?
-La forma de mirar al tango tuvo muchas etapas: luego de la época de oro (1940-1960) se transformó en otra cosa y fue estigmatizado como “la música de ayer, lo viejo”. Los mismos tangueros, al exacerbar el costado más lacrimógeno del tango como forma de resistencia, lo volvieron más comercial, empezaron a contradecir la vieja tradición y a hacer una caricatura de sí mismos. En paralelo, explota la música pop en el mercado emergente de los jóvenes, con la repoblación después de las guerras.

-¿El pop y el rock tienen la culpa?
-No, no la música. Pero las compañías multinacionales tomaron medidas drásticas, como mandar a su representante latino a destruir, literalmente, los discos y matrices de expresiones culturales locales. Por eso, ahora, las reproducciones son los nuevos originales.

-Durante la década pasada, entremedio de cierto esplendor económico que quedó demostrado como fantasmagórico, se dio una revalorización del tango. Lo mismo ocurrió luego de 2001, cuando el peso devaluó y ciertas expresiones culturales se revalorizaron, como el baile del tango, aunque como entretenimiento para turistas. ¿Qué opinión tiene sobre la función nula que el Estado cumplió en esos cambios?
-Al Estado lo podemos culpar a medias, porque es reflejo de la perspectiva que toda la sociedad tiene del tango como moneda de cambio y no desde lo no tangible, o sea, desde un nivel cultural. Sin embargo, el Estado sí maneja discursos con un tono demagógico muy fuerte que quedan vacíos. Por eso aspiramos, con este proyecto, a generar conciencia y una mejor apreciación del tango como una forma de arte, a nivel patrimonial e identitario. Intentamos que Estado y empresas o individuos nos ayuden a continuar y desarrollar este proyecto que solos no podemos completar. Lo que queda por hacer es infinito, el tango es un objeto de análisis que atraviesa al hecho artístico pero también al histórico, al económico, al político, al cultural, al patrimonial y al social.

-Y es un hecho, o más bien una serie de hechos, que seguirá ocurriendo. El tango nació hace más de un siglo y está vivo en producciones contemporáneas y aunque a partir de hoy no se publicase ninguna nueva grabación de tango, los ejes de análisis y las herramientas para ese trabajo analítico cambiarán, como las perspectivas. ¿Cómo admiten en su trabajo esa infinitud?
-Trabajamos con la presentación de esta primera etapa, ya cerrada, en paralelo al comienzo de nuevos rescates discográficos, fotográficos y documentales. Hay una base de datos con seis discográficas completas que ya podrían verse: las de Salgán, Alfredo Gobbi y Corsini por un lado; y otras de autores contemporáneos como el Quinteto Ventarrón o Julio Pane. Entonces, el proyecto está parado aquí, va hacia atrás pero también hacia delante.

-Pero hacen la conversión a formato digital de lo que es analógico y ¿qué pasará cuando cambie el estándar digital?
-La conversión no queda cerrada, claro. Una de las conclusiones fue que para hacer un aporte no solo al presente sino también al futuro debíamos hacer un master de preservación donde se convierte en forma plana lo que hay dentro del surco, esperanzados de que habrá tecnologías mejores para recuperarlo y darle una mejor ecualización. Y por otro lado, elaboramos un master de consulta con una curva estándar en un archivo mp3 de alta calidad, para que puedan acceder las instituciones, los periodistas, los músicos y los curiosos.

* El Archivo Digital del Tango será presentado el próximo miércoles 17 de junio a las 19 en la Alianza Francesa de Buenos Aires, Córdoba 936, con la presencia de Horacio Salgán y Liliana Herrero, entre otros, y con entrada libre al público en general.

Sitio:
http://www.tangovia.org

http://agencianan.blogspot.com/2009/06/un-rescate-patrimonial-que-tambien-mira.html

Así es el estado de gracia rockera (*)

Aunque su novedad discográfica, la flamante caja con cinco CD, haya sido excusa para este show, no hubo estrenos, tomas alternativas, covers ni rarezas. Sólo clásicos y más clásicos, que dieron cuenta del gran momento por el que atraviesa El Salmón.

Por Luis Paz. Cultura & Espectáculos – Página/12, 1º de junio de 2009.- García, Spinetta, Solari, Cerati, inclusive Sandro: ellos son los rockstars argentinos. Andrés Calamaro es definitivamente otra cosa. Un trovador más parecido a De Vitta, Aznavour o Simone que a Jagger. Un compositor de verdaderos himnos y no los del concepto bastardo. Casi con seguridad, el que más le cantó al Desamor en el rock argentino. Es que a diferencia de Charly o El Flaco, él no estuvo obligado a madurar antes de tiempo, no fue referencia filosófica o política del Rock sino hasta hace algunos años. Con tiempo para añejarse y la guía temprana de un paladín sensible (de Palermo, Miguel), mantiene dientes y pelo, siendo el contraejemplo contra todo pronóstico, porque es también el más politóxico rockero nacional, el que aquilata más temporadas en el Infierno. Por razones como ésas y un quehacer artístico tan simple como la creación a voluntad, por estos días toca el Cielo del Rock en estado de gracia, en la plenitud del Estado de Rock. El de verdad.

Es cierto, sí, que aunque hoy cumbias, trovas y tangos lo definen tanto como la distorsión (pero menos que el bardo), es rockero de ley y una estrella para la cosmogonía popular. Por eso hay que entender el comienzo de su show del sábado en el Luna Park como una iniciativa intimista: 6 mil personas sentadas obligan a una perspectiva y una disposición distintas de las de un recital para 40 mil cuerpos parados. Calamaro no arranca lento: arranca despacio y con cadencia tropical.

“La parte de adelante” presenta a su orquesta de salón. En “Carnaval de Brasil” es claro que, para esquivar el coro de masas y hacer valer la condición propia de cantante salmón regresado, romperá las melodías vocales para abstraerse del aforo. Hace gala con alaridos en “Mi gin tonic” y tocando el cencerro en “Donde manda marinero”, a la que le suma coreografía. Recién en “Media Verónica” se sale del traje para una comunión fuera del lenguaje musical: “Muchas gracias Buenos Aires”.

La gente estalla en el estribillo de “Todavía una canción de amor”, de unos Los Rodríguez que son tan argentinos como el mate amargo con el que Calamaro va regulando. Con “Elvis está vivo”, además de los estertores entre el público, ocurre que algunos se dan cuenta de que ya van siete temas y no apareció nada de su segmento autorreferencial. Hasta “Para seguir”, su nuevo canto de guerra: “Ya estoy yo para grandes canciones o para revelar emociones”. En realidad, hace rato ya.

Como maestro del Ilusionismo y la Desaparición (Deep Camboya, Madrid y después), a AC le iría perfecto un I’m not there (either); y como docente de Coti y Pity, de tipitos, estelares y decadentes, seguirá estando aquí, allá y en todas partes, ya dueño de su propia finca en las páginas grandes de la historia rockera y habiendo alcanzado antes el Salón de la Fama en la estima de los parias, infames y marginales.

Esas desapariciones geográficas y narcóticas hacia el interior de su búnker o el exterior de un país que empezaba a llorar una crisis que llegaría en 2001 aparecen reflejadas en “Todo lo demás”, “El día de la mujer mundial” (de los más altos puntos del recital, con guiños a “Stairway to Heaven”) y “Los aviones”, que lo encuadran en la escuela de storytellers de pulso rockero pero también en la de los tangueros, cuando aparecen la irónica “Jugar con fuego” (ya fuera de sincronía con su presente) y “Los mareados”. Antes de ese segmento arrabalero, recuerda la “tradición” del Luna Park: del Circo de Moscú y Holliday on Ice a Los Abuelos de La Nada y un “Miguel que sigue aquí”, del show simultáneo a los Stones y Dylan tocando en River (cuando junto al fallecido Guillermo Martín ayudó “a hacer de Buenos Aires la capital mundial del rock”) a las celebraciones recientes con Pappo y Juanse.

Son sólo elementos de una historia imposible de abarcar todavía y aquí, en un periódico. Una historia que ni El Salmón ni Andrés pueden contar completa. Y aunque su novedad discográfica (también conocida como La Caja) haya sido excusa para este show, no hubo estrenos, tomas alternativas, covers ni rarezas. Sólo clásicos y más clásicos a los que apenas se les puede agregar que “El novio del olvido” y “Copa rota” fueron los últimos momentos para estar sentado y disfrutar de lo que por momentos pareció una jam session entre amigos en buena forma, antes de la supernova que fue la seguidilla “Estadio Azteca”, “El salmón” y “Los chicos”, en la que este cantante popular jamás flaqueó.

“Tuyo siempre”, la celebradísima “A los ojos” y “Días distintos” (de las mayores punkeadas de AC) lo embravuconan tanto que despliega con osadía y confianza un chal como si fuera un torero resistiendo los embistes de la nostalgia farmacéutica: “Ole, ole, ole”, lo ayuda la gente, su gente, ganada en buena ley con años de trabajo sustentable. “Me dicen que el análisis de efedrina de Diego dio negativo y que ganamos el Mundial”, bromea para salirse de ese espiral memorial antes de “Me estás atrapando otra vez”. Sigue loco, pero libre y limpio.

“Crímenes perfectos”, “Me arde” y “Alta suciedad” aturden por emoción y musicalidad. Estira los fraseos, sigue falseteando y dando alaridos, bailando, percutiendo y tocando la viola en celebración renacentista. ¿Se puede sumar algo acerca de “Paloma”, esa canción grandiosa que --ya lo dijo el periodista Roque Casciero en estas páginas--, no tiene estribillo y nunca fue corte de difusión? Difícilmente. Solamente hay que sentirla como espina en el hígado del recuerdo amoroso perdido ya.

“Sé que pagaron mucho por estas entradas, cuando termine el recital pueden llevárselas a casa”, había bromeado un rato antes. Sin incurrir en análisis de presupuestos ajenos, el show fue excelso y cumplidor, con llantos en el público y confesiones amorosas de una rubia en estado de ebullición que aclamó “Andrés, te amo” en cada intermedio y que casi tuvo un orgasmo en la imperecedera y rodriguera “Canal 69”.

El punto y seguido, porque Calamaro repitió anoche en el Luna, fue con “Flaca”. Y así como había empezado anunciando que es “vulnerable” (en “La parte de adelante”), termina pidiéndole a esa figura fantasmal imprescindible de Alta Suciedad no volver a caer en la tentación.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-14065-2009-06-01.html